martes, 27 de enero de 2026

Por qué la incertidumbre en los niños es tan dañina?

 Hace unos meses hablaba con un psicólogo muy bueno, que me decía que una cantidad considerable de problemas psicológicos y emocionales provienen de la incertidumbre de no estar seguro si alguien "está" o "no está". Estamos de acuerdo que en la vida siempre hay cosas que no sabemos, que no podemos anticipar o simplemente que ocurren sin ninguna anticipación y que los niños deben adaptarse a esa realidad de la vida. Pero, ni los niños ni los adultos responden bien cuando están en medio de una situación recurrente donde no sabemos si una persona "está" o "no está" con nosotros.

Existen muchos ejemplos a nivel de adultos que explican esta dificil situación y sus consecuencias negativas. Una persona que tiene una pareja que es intermitente en su atención (un día le da atención y otro día no) o que un día si quiere estar juntos y al día siguiente no, un trabajo que hoy se ve estable y al día siguiente parece que van a despedir a todo el mundo. Como adultos entendemos que algunas de esas cosas pasan a veces, pero someterse a esta incertidumbre de manera crónica (varias semanas, meses o años) es muy dañino para la persona.

Un niño necesita consistencia. En las reglas, en el amor que recibe, en las personas que ve y que les toma cariño. Ese profesional me decía que el problema no es que los papás se separen y se queden separados. El niño se adapta a eso eventualmente. Lo que es muy dañino es la incertidumbre que genera cuando los niños ven que los papás están juntos un día, pero al día siguiente se vuelven a separar. No pueden terminar de hacer el proceso de "duelo" por la separación de los padres porque ellos mismos están en un proceso donde un día están bien y al otro no. Es esa situación la que daña y genera secuelas graves. En la consulta, nosotros no podemos opinar cuando vemos que una pareja desea separarse. No somos psicólogos y no conocemos todo el contexto de la decisión. Lo que sí recomendamos siempre es que traten de tomar una decisión de adultos que evite que el niño vea inconsistencias y no sepa que esperar. Es no saber que va a pasar el mayor problema que ellos enfrentan. Es no estar seguros si esta semana será fácil o difícil. 

Ocurre de manera similar cuando encontramos un niño que nunca conoció a su padre respecto a uno que sí tiene a su progenitor pero lo ve muy esporádicamente, o peor aún, por épocas lo ve muy seguido y por épocas el padre desaparece. Este último escenario es mucho más dañino pues el niño siente que tiene padre pero al mismo tiempo siente que no lo tiene. Tiene la incertidumbre de no saber si este mes lo va a ver mucho, poquito o no lo ve del todo. Mientras que el niño que nunca conoció a su padre, en realidad se habitúa al hecho que no existe. Tampoco es una situación bonita o perfecta, pero en términos de manejo de la incertidumbre es mucho más fácil. No se pregunta todos los días si verá a su padre, porque en realidad sabe que no tiene uno.

Ese profesional me decía que lo más importante es evaluar si estamos en una situación donde la otra persona "está pero no está" y tratar de corregir esa situación. Igual ocurre con los niños. Una maestra que hoy trata bien al niño y mañana lo excluye es el tipo de problemas que se deben resolver.

Todo este concepto se asocia con la importancia de las rutinas y la necesidad biológica del cerebro de anticipar el futuro. Esto lo hablaremos en publicaciones posteriores. 


jueves, 22 de enero de 2026

Cómo hago para que mi hijo(a) siga la instrucción que le doy?

Esta pregunta debe ser tan vieja como la historia de la humanidad. Yo no dudo que en la prehistoria, aún cuando vivíamos en una caverna, padres/madres se preguntaban como hacer para que los niños jugaran dentro de la caverna para que estuvieran seguros. Y bueno existen muchos libros, documentos y expertos con diferentes sugerencias. Acá vamos a combinar dos que son las más utilizadas en la clínica durante la intervención y las que usualmente recomendamos a los padres.

1. Brindar opciones limitadas

Esta es súper popular y ya vemos muchos adultos utilizandolas. Le da cierto control al niño respecto a su independencia al mismo tiempo que permite al adulto establecer lo que va a pasar. Usualmente se observa como así: "Es hora de dormir, qué quieres hacer primero? lavarte los dientes o ponerte la pijama?". 

Hay que ser un poco ingenuo para pensar que todos los niños responden felizmente una u otra opción. De hecho es muy común que el niño responda "No quiero dormir, quiero jugar". Pero es ahí donde la paciencia debe estar de lado del adulto. Comprender que el niño quiere jugar 24 horas al día y que dependiendo de la edad, ni siquiera entiende que la sensación de sueño se quita durmiendo, muchas veces la única opción que queda es repetir las opciones: "Te entiendo que quieres jugar, pero en este momento puedes lavarte los dientes o ponerte pijama. Cuál quieres?"

Como hemos mencionado en ocasiones anteriores, los niños requieren muchas repeticiones de una situación para poder integrarla apropiadamente. Hace varias décadas era un proceso donde el miedo y la agresión física hacían que el niño integra la información de una forma más eficiente. El dolor hace que el cerebro recuerde lo ocurrido, entonces cuando un adulto amenazaba, o peor aún, golpeaba al niño para que se pusiera la pijama, pues obviamente luego de dos o tres repeticiones el niño ya seguía la instrucción. Como hoy NO agredimos a los niños por las consecuencias a largo plazo que pueden tener, no hay otra opción que repetir una y otra vez la situación. Lastimosamente no hay forma de acortar este proceso, debemos ofrecer esas opciones por varios días o semanas hasta que finalmente el niño responde "Las pijamas". Aún y cuando en ocasiones ya responde apropiadamente, es absolutamente normal que aún en ciertos días reclame y diga que quiere seguir jugando. 

Las opciones limitadas son ampliamente utilizadas cuando la decisión que toma no es trascendental. Ponerse las pijamas primero o lavarse los dientes primero no hace gran diferencia. La duda surge cuando los padres nos dicen qué ocurre cuando debo dar un comando verbal directo? "No cruces la calle!". Para eso debemos acostumbrar al niño a seguir instrucciones y como todo, se hace desde que están muy pequeños. 

2. Comandos verbales no negociables

Esto a nadie le gusta. Y lo primero es entender que a ningún ser humano le gusta que le digan lo que debe hacer. Nosotros adultos no nos queda de otra por las reglas sociales o por los principios morales, pero a nivel neurológico y cognitivo a todos nos altera un poco cuando nos dan una orden directa. El niño no es la excepción. Pero en el mundo en que vivimos muchas cosas no son opcionales. El uso de dispositivos de seguridad en un carro no es opcional, la prohibición de jugar con armas de fuego o medicamentos no es opcional, acercarse al agua hirviendo de la cocina no es opcional. Usualmente se utiliza en situaciones donde la integridad física o emocional del niño está en juego.

Acá es donde los padres/madres nos dicen que les repiten el comando verbal hasta 10 veces y no lo hacen. O nos dicen que solo bajo amenaza logran a veces el seguimiento de la instrucción. Bueno es que lastimosamente hay que ejecutar la acción luego de dar el comando verbal. Si, así como lo está leyendo, hay que obligarlos a que hagan lo que acabamos de pedir, si luego de varios segundos no lo han realizado. Esto es cansado, nos hace sentir como malos padres/madres, nos parece muchas veces irracional que no quieran hacer las cosas y definitivamente es muy frustrante tener que hacerlo a lo largo de muchos años. Pero no hay otra opción. Si le digo al niño de 3 años que ya es hora de irse de la fiesta y me dice que no, la única opción que tengo para que vea que ciertas instrucciones deben seguirse aunque no esté de acuerdo es ejecutando la acción: o sea, lo alzamos y lo montamos al carro. Se va a enojar? si claro. Como usualmente se enoja un conductor cuando el oficial de tránsito lo obliga a pagar y le hace una multa porque no siguió la instrucción de mantenerse por debajo de cierta velocidad.

Obligar al niño no es agredirlo, no es gritarle, no es sujetarlo del brazo y sacarlo arrastrado. Esto se hace muchas veces cuando está pequeño y conforme va creciendo lo vamos "obligando" de otras formas. Yo puedo obligar a un conductor ebrio a no manejar su automóvil con solo quitarle las llaves. Es mas o menos esa la idea. Si el niño no quiere recoger, debo sentarme frente a él y guiarle las manos para que recoja. Si el niño no quiere subirse a la silla del carro, pues debo subirlo y amarrarlo sabiendo muy bien que se va a enojar. Pero desde pequeño debe entender que ciertas acciones no son negociables. 

En la clínca todos los niños recogen los juguetes que usan, porque si no los recogen no les damos el próximo juguete. Si, es una forma de "obligarlos" a seguir la instrucción. Cuando vamos a cruzar una calle y el niño de 4 años no quiere darnos la mano porque ya está grande, pues le agarramos el brazo y no lo soltamos por más que reclame. Si un niño quiere abrir la gaveta de los cuchillos, usualmente ponemos un seguro para "obligarlo" a que no lo toque. Muchos padres cambian la clave del teléfono para "obligar" al niño a que no lo use por tantas horas. Ejemplos hay muchos! solo que nos cuesta seguir esta recomendación porque es cansado ser siempre el "malo de la película"

Educar a los niños es una maratón donde debemos mantenernos avanzando durante todo el recorrido. Hay momentos más fáciles que otros y lo importante es iniciar bien. Un niño de 10 años que no sigue instrucciones desde bebé es muy dificil de controlar. Ya a esa edad se vuelve muy dificil por la altura y fuerza que tiene. No debemos esperar hasta que esté más grande y más fuerte que nosotros. Esto inicia desde pequeños para que poco a poco vea que hay instrucciones que siempre debe seguir.



martes, 13 de enero de 2026

Cómo protejo la identidad de un niño(a)?

Todos los seres humanos tenemos diferentes características que están muy arraigadas en nuestra personalidad. Algunas personas dicen que son "ordenadas", "impacientes", "feas", "inteligentes", "buenas en matemáticas", etc. De donde proviene eso? Pues curiosamente muchas de ellas provienen de nuestros primeros años de vida. Psicólogos e investigadores han mencionado muchas veces que lo que decimos a nuestros hijos se convierte en su voz interna cuando están más grandes.

Entonces la pregunta es: Qué quiero que mi hijo o hija se diga a sí mismo cuando está grande? Qué es una persona amable? paciente? empático? inteligente? resiliente?

Está en nuestras manos instalar esos pensamientos desde muy pequeño. Existen casos de niños que desde pequeños les dicen que son genios y crecen pensando que tienen altas capacidades cognitivas. Pero también el caso contrario, un niño que constantemente le dicen que es inquieto y "malcriado" se repetirá eso por muchos años más. 

En la consulta a veces le decimos a los padres y madres que intenten estrategias algo extrañas. Una vez tuvimos a un niño de 11 años con déficit atencional, disruptivo en clases y complicado de manejar en casa tanto para la mamá como para el papá. En las sesiones de integración sensorial incluso dijo una vez que él era "feo" y un "mal hijo". Se le recomendó a los padres a partir de ese día cambiar un poco el vocabulario, centrarse en las cosas buenas y probar si podíamos cambiar la identidad del niño. Los padres empezaron a usar frases como "ud es un niño paciente, no tienes por qué decir esas cosas cuando debes esperar", o "ud es un excelente hijo, no entiendo por qué me gritas". Mejor aún, "ud es un excelente estudiante, no entiendo por qué no quieres hacer la tarea".

Suena a extraño y suena a mentira. Pero en el fondo todos podemos esperar (al menos un minuto), todos intentamos ser buenos hijos de vez en cuando, todos somos buenos estudiantes en algunas materias. Entonces el truco es concentrarse en eso y decirlo al niño aun y cuando en las primeras veces ni él mismo no crea. Con suficientes repeticiones, él se dirá a si mismo "soy paciente, debo esperar", "soy buen hijo, no debo gritar" o "soy buen estudiante, debo hacer la tarea". El detalle es que mientras más edad tienen, más veces hay que repetir eso.

El libro de Hábitos Atómicos de James Clear hace mención a esto y nos explica que con los hábitos adecuados cualquier persona puede cambiar su propia identidad y pasar incluso de "soy una persona sedentaria que no le gusta el ejercicio" a "soy una persona activa, hoy debo hacer ejercicio". Y sí se puede y es aún más probable en un cerebro en desarrollo. Entonces, hagamos eso con nuestros niños y veremos resultados eventualmente.

Pero no es magia, no es tampoco simplemente decirle las cosas y dejar que el niño siga jugando PlayStation y no haga la tarea. Es reforzar la identidad y ayudar a crear el hábito, para que luego de varias semanas, meses o años se lo crea. Requiere paciencia, sí. Pero todo lo que hacemos con los niños lo requiere. Mi padre solía decir que las decisiones que tomamos con nuestros hijos ven los resultados a 20 años plazo. Eso es paciencia! así que a practicarla también.

Luego de enterarme de esto de las identidades no pude evitar evaluar las identidades que instalé en mis hijas. Como todo proceso, algunas son buenas otras no tanto. Tengo una que es extrovertida, graciosa y toda la vida le dijeron que era excelente con niños. Terminó siendo la mejor terapeuta pediátrico del país y una excelente madre. A la otra le decían que era inteligente y responsable, terminó siendo una médico brillante. Claro en medio de eso también hay identidades que tal vez tendremos que cambiar a futuro (somos una familia que nos cuesta el deporte a veces), pero sin duda, hay donde empezar.

Nunca permitas que otro adulto le instale algo negativo en la identidad de su hijo. La docente que le dice al niño que es inquieto y disruptivo podría estar provocando un daño a largo plazo. El entrenador que le dice a un atleta torpe o indisciplinado podría estar instalando una inseguiridad. Mucho cuidado con la gente que le dice a tu hijo "cobarde", "llorón" o "dramática". 

Piensa en las identidades que quieres instalar en tus hijos y no dudes en decirlas frente a ellos. Vas a ver como en 20 años una parte de su personalidad verá esa influencia positiva. 

martes, 6 de enero de 2026

Cómo hago para que mi hijo(a) entienda límites?

Nuevamente hablamos de una consulta que hacen los padres y madres mucho durante las sesiones. El manejo de los límites es un tema complejo, depende muchísimo de la edad y de la dinámica familiar. Uno de los aspectos más importantes a tomar en cuenta es que usualmente conviven con el niño diferentes adultos con visiones muy distintas de lo que significa la disciplina, el respeto y la autoridad. 

El niño no está constantemente probando los límites porque sea un niño malo o malcriado. Simplemente está siendo humano. Todos nosotros de vez en cuando revisamos si los límites siguen estando ahí. Vea a la gente haciendo fila, esperando un trámite del gobierno o manejando en una autopista. Hay reglas que conciente o inconcientemente desea esquivar. Incluso cuando pensamos en innovación tecnológica, casi siempre cuando alguien dice que algo no se puede, es cuando nuestra naturaleza humana nos invita a esforzarnos más. Por eso inventamos el aeroplano, por eso llegamos a la Luna. 

Ahora que entendemos que es parte de su naturaleza y que a lo largo de su vida pasará constantemente probando límites, podemos brindar algunas sugerencias que usualmente brindamos a los padres y madres de familia:

Establecer los límites en familia

Posiblemente uno de los pasos más difíciles, pues requiere que todos los adultos que conviven con el niño estén de acuerdo sobre cuales límites son no negociables. En la práctica profesional usualmente sugerimos establecer 3, pues en los niños pequeños usualmente es dificil hacer que recuerden toda la constitución política. Casi siempre mencionan "no maltratar a otras personas", "no gritar", o "no tirar las cosas", pero hay que tomar en cuenta que para cada familia las reglas serán diferentes. Lo importante acá es que haya concenso. No puede ser que para algún miembro de la familia haya un límite de no comer en la sala y que venga otro miembro de la familia y se lo permita, pues en el cerebro inmaduro del niño será muy dificil de entender esa limitación.

Enforzar el límite físicamente pero no de forma violenta

Cuando las familias me preguntan como se limita físicamente algo siempre les menciono los cuchillos. En los años que tengo de ejercer, nunca he escuchado de un niño que juegue con cuchillos afilados. Por qué? porque se mantienen lejos de su alcance, en un lugar seguro y todos los adultos están siempre pendientes que no pueda accederlos. Esa es la idea. Si el niño no tiene permitido usar la Tablet luego de las 6pm, pues la familia debe hacer el esfuerzo de ponerla fuera de alcance hasta que el niño haya entendido bien la regla. Claro aún y cuando ya comprendió la regla, puede ser que semanas o meses después tome la tablet fuera de horario. Bueno, pues en ese caso se vuelve a poner fuera de alcance para recordarle nuevamente cuál es el límite. De cierta forma es la misma regla que aplicamos al momento de vestirlos (quieran o no deben salir con su ropa puesta), cuando los vemos con algo peligroso (como cuchillos o fósforos), o cuando los vamos a montar al carro (quieran o no, tienen que ir en la silla de seguridad). Los niños comprenden y se adapta a los límites, pero en las primeras ocaciones hay que "obligarlos". Nunca faltan los adultos que nos preguntan si es conveniente hacer un castigo físico y no siguen la limitación. Por ejemplo, pegarles en la mano si tocan la Tablet. Bueno, los psicólogos pueden dar más detalles de esto, pero la violencia aunque parece efectiva en el momento, tiene repercusiones más adelante. Aún y los adultos que dicen "a mi me pegaron y todo salió bien" usualmente luego de revisiones exhaustivas de su estado emocional, manejo de la frustración, autoestima, etc. se pueden observar secuelas importantes. En ningún caso recomendamos ningún tipo de violencia, pero sí apartar al niño y retirar el objeto si es necesario. 

No violencia pero sí firmeza y consistencia

Si no usamos la violencia como es que el niño va a entender el límite? pues con mucha paciencia y consistencia. Los seres humanos aprendemos muy rápido cuando hay dolor, pocos niños meten un tenedor en un tomacorriente más de una vez. Sin embargo, el aprendizaje basado en violencia o dolor tiene muchas secuelas negativas. Entonces no queda de otra que tener paciencia y cada vez que el niño trate de evitar un límite, de forma tranquila pero firme, recordarle que eso no es permitido. Esto va a requerir muchas horas y muchas repeticiones, pero como hemos indicado anteriormente, va a brindar resultados si mantenemos la consistencia en nuestras acciones. 

Vigilar emociones de los adultos

Cuesta mucho mantener la calma cuando un niño nos grita o nos golpea. Especialmente porque cuando éramos niños, a nosotros nos criaban con violencia física o verbal. Los niños se desbordan por muchas razones y en muchas ocasiones su sistema de defensa buscará el ataque. Primero que todo es mantener la calma, pues si el adulto se desborda también el proceso va a prolongarse por mucho más tiempo. Segundo, recordarle al niño el límite con la menor cantidad de palabras "eso no me gusta",  "no le pegamos a la gente" y dependiendo de la edad, una consecuencia para esa acción. Por ejemplo, si un bebé de 10 meses golpea a un adulto, solo es necesario ponerlo por algunos segundos en el suelo o en la cuna para que entienda que eso no es correcto. Para nada recomendamos hacer un tiempo fuera o dejarlo ahí solo a que llore o se enoje, es importante quedarnos cerca, pero no permitirle que nos agreda de ninguna manera.  El secreto? mantenernos nosotros tranquilos y explicar con palabras firmes las cosas que no nos gustan o que no están permitidas. 

Hasta donde sea posible brindar el ejemplo

Si no queremos que coma dulces antes de almorzar, es importante hacerlo nosotros. Si queremos que se lave los dientes antes de dormir, también es importante que nos vea a nosotros hacerlo. Siempre que sea posible mostrar el límite mediante ejemplo, el niño lo va a entender mejor. Esto no siempre es posible, nuevamente con el ejemplo de los cuchillos, el adulto debe cocinar, sin embargo de cierta manera le enseñamos con el tiempo el mecanismo seguro para hacerlo. Manejar un automovil es el mismo ejemplo, o salir a la calle sin supervisión. Son cosas que dependen de la edad. Pero al menos cuando está pequeño, siempre será valioso no gritarle, no pegarle, no golpear objetos, no comer en la sala si es que queremos que el niño haga el esfuerzo por manener ese límite. 

Conclusión: es paciencia

Hoy en día se requiere paciencia para criar un niño, pero cientos de familias que han llegado a la clínica me han demostrado que si es posible educar a un niño con respeto y amor. Se requiere paciencia para mentener los límites, se requiere amor para no gritar o pegar y se requiere autocontrol para alejarlo o quitarle el objeto si no está siguiendo el límite. Obviamente el niño se va a enojar y podrá pasar desregulado por un rato, pero conforme pasen los días, las semanas o los meses, podrá entender mejor las reglas del juego. Los límties son importantes y si por alguna razón están teniendo problemas para definirlos o enforzarlos, el profesional adecuado siempre podrá apoyarlos en el proceso

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Cómo hago para que mis hijos no peleen tanto entre ellos?

Esta consulta la hacen mucho las familias que asisten a la clínica. Primero que todo se les recuerda a los padres y madres que las peleas entre hermanos son absolutamente normales. No es solo un asunto de convivencia, que de por sí es difícil entre todos los seres humanos, sino que puede ser causado por el deseo de atención por parte de los padres, por celos entre ellos, por diferencias que no han podido resolver de otra manera o simplemente porque aún están aprendiendo a negociar. Identificar la causa siempre es importante y por supuesto tomar en cuenta el factor de la edad/maduración de cada niño. Se recomienda tener particular cuidado si las discusiones siempre terminan dando la razón al hijo menor pues es el más pequeño. Esto puede ser contraproducente desde muchos ángulos. 

Si la familia es incapaz de encontrar el origen de las discusiones, un profesional podría brindar un poco de apoyo y guía. Entre las causas más comunes observadas en la consulta son: el deseo de atención, los celos y la falta de habilidades para negociar. 

Deseo de atención

Si los niños intensifican las peleas cuando están con los padres o incluso cuando están con al menos uno de ellos, es posible que estén buscando llamar la atención. Muchos padres nos comentan que cuando los dejan al cuidado de alguien más nunca hay discusiones, pero cuando están con ellos, aquello se vuelve una batalla constante. Por qué ocurre esto? porque es muy común que los adultos respondan inmediatamente ante las discusiones entre niños. Esto significa que en el cerebro de ellos, una forma muy efectiva para que mamá o papá dejen lo que están haciendo y vengan a verlos es discutir o pelear con el hermano. Debemos recordar que desde el punto de vista del niño, la atención mientras me regañan es mucho mejor que sentirse ignorado. Lastimosamente cuando los niños juegan juntos y tranquilos, tendemos a desviar nuestra atención a otro lugar. Y nuevamente en el cerebro inmaduro de ellos, esto significa que cuando están interactuando de forma tranquila, pierden la atención de los padres. Formas interesantes de evaluar esto sería observar si ellos tienden a pelear más cuando están lejos de los padres y qué ocurre cuando están jugando todos en familia. Si las batallas disminuyen cuando tienen la atención de los padres, esta puede ser una de las causas de los conflictos.  Sugerencia: brindarles atención cuando están jugando tranquilos y evitar atender la discusión en el minuto que inicia. Muchas veces es mejor dejar que ellos traten de resolverlo antes de intervenir. Claro, en el momento que haya riesgo para alguno de los niños es conveniente intervenir. Pero si están discutiendo solo de palabra, pues es un buen momento para practicar negociación, aún y cuando uno de los dos (o ambos) terminan molestos. 

Celos

Los celos es un tema delicado que muchas veces requiere apoyo de un profesional. Sin embargo también debemos entender que es absolutamente normal sentir celos entre hermanos. Incluso es importante que los niños aprendan a poner un nombre a esa emoción y por supuesto enseñarlos a canalizarla apropiadamente, por ejemplo expresarlo verbalmente en el momento en vez de iniciar una batalla solo porque uno de los padres está dedicando tiempo al otro hermano. Esto obviamente depende de la edad, pero de cierta manera siempre es posible explicar de manera simple la razón. Sugerencia: muchos psicólogos y expertos recomiendan pasar tiempo de calidad con los hijos por separado. Las actividades en familia son importantes, pero también lo es el tiempo que pasa cada progenitor con su hijo o hija, preferiblemente en una actividad que ambos disfruten. Esto no tiene que ser todos los días ni tampoco por periodos muy prolongados. Pero si es muy recomendado tener un espacio a la semana destinado para que cada progenitor por separado tenga una espacio para cada hijo. Requiere planeación y por supuesto que hay semanas donde se debe hacer la excepción, pero en general los hermanos que tienen mejores recuerdos de su niñez siempre expresan que tenían pequeños ratitos donde papá o mamá era "solo para ellos". 

Aprendizaje de negociación

El arte y la habilidad para negociar no es innata. Se debe practicar desde edades tempranas y ojalá tener episodios frecuentes donde debo expresar lo que quiero, escuchar a la otra parte y de alguna manera encontrar un punto medio donde ambos salgan ganando. Evidentemente dos bebés de un año no pueden hacer esto, pero dos niños de 6 y 8 años si lo pueden lograr. Este proceso pueden hacerlo los niños con un poco de guía de los padres. Pero al igual como se ha mencionado antes, no debemos resolver todo el conflicto. Nada más brindar una guía y permitirles a ellos encontrar su propia solución. Hacemos la aclaración que a veces las soluciones fuerzan a uno de los niños a sacrificar más que el otro. Eso pasa en las negociaciones en la vida real, solo que debemos cuidar que no sea siempre el mismo niño el que debe ceder sus deseos (por ejemplo el mayor). Sugerencia: no intervenga inmediatamente, observe la negociación, guíelos con preguntas, espere a que ellos traten de resolver. Si uno de los dos termina molesto, es importante explicarle que la emoción es normal, pero que hay que aprender a canalizarla sin ofender, sin violencia y sin amenazas. En consulta siempre hacemos la misma pregunta a los padres, cómo creen que se resolvía eso antes? cuando habían 7 hermanos y 14 primos en la misma casa? los padres no tenían tiempo para resolver cada pequeño conflicto. 

Obviamente pueden haber otras causas y como se mencionó anteriormente es altamente probable que en ciertos casos sea necesaria la evaluación y tratamiento por parte de un profesional. Sin embargo, hacemos acá la aclaración que este tipo de intervenciones no involucran solo al niño, sino a toda la familia. 



viernes, 26 de diciembre de 2025

Qué se le recomienda a las familias de los niños y niñas altamente sensibles?

Los niños y niñas altamente sensibles tienen rasgos muy particulares de personalidad, asociados a la forma en que realizan su procesamiento sensorial (1,10). Son niños con una profunda sensibilidad sensorial y emocional (1,10), provocado por un aumento en la percepción de ciertos estímulos a nivel del Sistema Nervioso Central, lo cual obliga a realizar un filtro, modulación y procesamiento mucho más complejo de lo usual (1,10). Esto hace que los niños altamente sensibles sean más propensos a realizar desbordes o crisis por causas sensoriales o emocionales(1,10). La Dra. Elaine Aron, psicóloga e investigadora estadounidense, lleva más de dos décadas realizando investigaciones en personas altamente sensibles (1.10) y según sus cálculos aproximadamente un 20% de la población mundial tiene esta característica. Para más información pueden consultar nuestra publicación Qué es un niño o niña altamente sensible?

Una vez que estamos claros que la alta sensibilidad es una característica sensorial del niño y que no necesariamente se considera una patología o un trastorno, procedemos a brindar algunas recomendaciones generales que buscan que el niño pueda adaptarse mejor a las situaciones diarias. Como todo proceso de adaptación, debe llevarse a cabo de forma suave y discreta, preferiblemente con apoyo de un especialista en Integración Sensorial o una Psicóloga con experiencia en alta sensibilidad.

La documentación y la experiencia clínica sugieren que el tratamiento debe llevarse a cabo cuando el niño está calmado y motivado a la exploración(1). Las actividades deben iniciar de forma suave y discreta, para luego ir aumentando de forma paulatina. Evidentemente se debe enfocar en lograr habituar al niño a las sensaciones que recibe (1,2,10) y muchas veces se recomienda complementar los estímulos con otros sistemas sensoriales(2).

La primera parte del tratamiento siempre se centra en educar a los padres las características sensoriales del niño y ser enfáticos que el aumento del estrés en el niño o en los adultos siempre empeora cualquier situación. Todas las actividades deben realizarse en un ambiente de calma y diversión, no pueden ser obligados de forma abrupta. Es un proceso progresivo que obviamente será más fácil mientras más pequeño sea el niño. La educación de los padres es clave para asegurar que el niño se expone las situaciones que encuentra difíciles de una forma controlada y progresiva. 

Las recomendaciones iniciales que se brindan a familias de niños altamente sensibles son (1,10):

- Ser empático con sus emociones: validar lo que dice sentir, entender que es difícil para el niño controlarlas y si es necesario brindar explicaciones según su edad cuando está tranquilo y regulado.

- Prevenir o anticipar la sobreestimulación: hasta donde sea posible evitar situaciones que puedan afectarlo de forma brusca e inesperada. Si la situación no se puede evitar, buscar una introducción paulatina para lograr adaptación hasta donde sea posible.

- Acompañarlo cuando está en crisis o desbordado emocionalmente: mostrar con la presencia de un adulto calmado y regulado que no está solo. Evitar hablarle excesivamente y si es necesario retirarlo del ambiente que lo tiene desregulado.

- Brindar explicaciones según su edad: educar al niño sobre sus características es importante, pero debe hacerse según su edad y estado emocional del momento.

- Buscar apoyo al centro educativo: a fin de explicar las mejores estrategias para manejar crisis sensoriales, desbordes emocionales y proveer un ambiente óptimo de aprendizaje.

- Mantener límites claros y consistentes: de forma que su adaptación a las reglas sea efectiva. Mantener límites claros y ser muy respetuoso al momento de explicarlos. Los niños altamente sensibles responden muy mal ante gritos y amenazas.

- Proveer espacios de calma y regulación: especialmente antes o después de actividades o situaciones muy demandantes o estresantes.

- Cuidar el sueño y alimentación apropiados: al igual que todos los niños, su adaptación al medio será mucho más sencilla si sus necesidades fisiológicas básicas están cubiertas.

- Vigilar estado emocional de los padres y cuidadores: al ser niños muy sensibles a las emociones de las otras personas, pueden verse afectados cuando su familia o encargados están tristes, estresados o enojados.

Los niños con esta condición intentan controlar el ambiente (a nivel sensorial) y al igual que en otras condiciones de hiperreactividad, se muestran distraídos por estímulos sensoriales que para otras personas podrían ser irrelevantes(1). Colores, olores, espacios o sonidos pueden hacer la diferencia entre una actividad placentera o estresante para el niño incluso al punto de distraerlo o causarle un desborde emocional1,10. El especialista en Integración Sensorial usualmente sugiere cambios en el ambiente familiar o escolar para mejorar la concentración y adaptación del niño, lo cual a su vez provoca mejora en el comportamiento, rendimiento escolar e independencia en sus actividades diarias.

Consideraciones importantes

Los extremos son peligrosos y siempre se debe tener mucho cuidado de no estar metiendo al niño en una "burbuja" donde todo puede ser anticipado y cualquier desborde emocional es aceptado independientemente del comportamiento. Enojarse es válido, agredir a la familia no lo es. Estar asustado ante una situación nueva es normal, pero negarse a experimentar todas las actividades puede ser contraproducente. Las familias deben aprender los momentos y edades para enseñar al niño que el mundo no se va a adaptar a ellos, sino que ellos deben adaptarse al mundo. Las decisiones siempre deben tomar en cuenta la edad del niño, su maduración y su ambiente. No es lo mismo convivir con un niño altamente sensible de 7 años en una casa donde todo se lo dan con tal que no se desborde que estar con un niño selectivo para comer de 3 años en un barrio con condiciones de riesgo económico. De ninguna manera queremos dar a entender que estas recomendaciones son una guía completa de qué hacer en cada etapa de la vida. Existen profesionales en psicología y en integración sensorial que conocen bien este tema y pueden guiar a las familias respecto al desarrollo del niño y los retos que lleva. 

Referenncias

1. Aron E. The highly sensitive child. Harmony Books, First Edition. USA. 2002.

2. Bundy A, Lane S. Sensory Integration. Theory and Practice. Third Edition. F.A. Davis Company. USA. 2020.

3. Chen, Y.-C.; Tsai,W.-H.; Ho, C.-H.;Wang, H.-W.;Wang, L.-W.; Wang, L.-Y.;Wang, H.-H.; Hwang, Y.-S. Atypical Sensory Processing and Its Correlation with Behavioral Problems in Late Preterm Children at Age Two. Int. J. Environ. Res. Public Health 2021, 18, 6438. https://doi.org/10.3390/ijerph18126438

4. Delgado-Lobete L, Pértega-Díaz S, Santos-Del-Riego S, Montes-Montes R. Sensory processing patterns in developmental coordination disorder, attention deficit hyperactivity disorder and typical development. Res Dev Disabil. 2020 May;100:103608. doi: 10.1016/j.ridd.2020.103608. Epub 2020 Feb 19. PMID: 32087509

5. Freund-Azaria A, Bart O, Regev R, Bar-Shalita T. Does infant sensory responsiveness explain exclusive breastfeeding 6 months after birth?—a cohort prospective study. Transl Pediatr 2023;12(6):1063-1075. doi: 10.21037/tp-22-596

6. Jorquera-Cabrera S, Romero-Ayuso D, Rodriguez-Gil G, Triviño-Juárez JM. Assessment of Sensory Processing Characteristics in Children between 3 and 11 Years Old: A Systematic Review. Front Pediatr. 2017 Mar 30;5:57. doi: 10.3389/fped.2017.00057. Erratum in: Front Pediatr. 2017 Dec 12;5:266. PMID: 28424762; PMCID: PMC5371598.

7. Lane S, Mailloux Z, Schoen S, Bundy A, May-Benson T, Parham D, Smith Roley S, Schaaf R. (2019). Neural Foundations of Ayres Sensory Integration. Brain Sci. 2019, 9, 153; doi:10.3390/brainsci9070153

8. Machado ACCP, Oliveira SR, Magalhães LC, Miranda DM, Bouzada MCF. Sensory Processing during childhood in preterm infants: A systematic Review. S Rev Paul Pediatr. 2017 Jan-Mar;35(1):92-101. doi: 10.1590/1984-0462/;2017;35;1;00008. Epub 2017 Feb 20. PMID: 28977307; PMCID: PMC5417800.

9. Mulligan S, Douglas S and Armstrong C (2021) Characteristics of Idiopathic Sensory Processing Disorder in Young Children. Front. Integr. Neurosci. 15:647928. doi: 10.3389/fnint.2021.647928

10. Perona U. Niños Altamente Sensibles. Editorial Almuzara S.L. España. 2021

11. Vega J, Suazo I. El Tacto: Tocar y Sentir. Primera Edición. RiL Editores. Universidad Autonoma de Chile. 2021.

jueves, 25 de diciembre de 2025

Qué es un niño o niña altamente sensible?

Algunos niños y niñas son más sensibles que el resto. Esto hace que tengan un comportamiento muy característico que pocas personas entienden y que en algunos casos incluso puede provocar problemas para la interacción social, la adaptación a situaciones nuevas o incluso dificultades para la alimentación. La Dra. Elaine Aron, psicóloga e investigadora estadounidense, lleva más de dos décadas realizando investigaciones en personas altamente sensibles (1,10). Ella los describe como un rasgo de la sensibilidad del procesamiento sensorial que implica una profunda sensibilidad sensorial y emocional (1,10). No representa algo nuevo ni novedoso, sino una característica que ha estado presente en un 20% de la población y que incluso se ha observado en otros seres vivos (1,10).

El aumento en la percepción de los estímulos obliga al Sistema Nervioso Central a realizar mucho más filtro, modulación y procesamiento. Esto hace que los niños altamente sensibles sean más propensos a realizar desbordes o crisis por causas sensoriales o emocionales (1,10). No son niños difíciles, mal portados, tímidos o delicados. Son simplemente pequeños seres humanos que tienen receptores y procesamiento sensorial más afinados que el resto de la población.

Aunque la Dra. Aron hace énfasis que la alta sensibilidad no es un trastorno sensorial1, en la práctica se observan muchas situaciones donde el niño no se puede desempeñar adecuadamente en su entorno debido a esta condición sensorial. También es importante mencionar que las características de las personas altamente sensibles se asemejan mucho a las personas con hiperreactividad táctil. A nivel clínico, muchas de las recomendaciones para la familia y escuela que se brindan a los niños con defensa fácil aplican para los niños altamente sensibles. Para más información pueden consultar nuestra publicación Qué es la defensa táctil?


Características que comparten los niños altamente sensibles y con defensa táctil

Los niños altamente sensibles reciben y procesan mucha más información sensorial que el resto de las personas (1,10). Esto significa que las sensaciones de dolor, temperatura y texturas están aumentadas, tal y como ocurre en los niños con defensa táctil(2), sumado al hecho que muchas veces tienen otros sentidos altamente desarrollados, como el olfato o la vista(1,10). Las siguientes características son comunes a los niños con defensa táctil y con alta sensibilidad:

- Rechazo a ciertas texturas o estilos de ropa (1,2,10)

- Preferencia para mantenerse al final de la fila (1,2,10)

- Tendencia a alejarse de manera anticipada ante la posibilidad de contacto físico (1,2,10)

- Rechazo al contacto súbito particularmente en la cara (1,2,10)

- Son selectivos para comer según la textura, temperatura o incluso el olor (1,2,10)

- Reacciones aversivas incluso cuando lo alzan, abrazan o lo aprietan (1,2,10)

- Incomodidad en actividades de la vida diaria como baño, cortar las uñas o el pelo,lavado de dientes (1,2,10)

- Aversión a materiales de arte como pinturas, goma, pasta, arena (1,2,10)

- Respuesta agresiva a ciertos estímulos táctiles incluso los que son suaves (1,2,10)

- Aumento del estrés al estar muy cerca de personas o grupos de personas o desinterés social(1,2,10)

- Ansiedad de separación exagerada (1,2,10)

- Incomodidad al caminar sin zapatos ni medias sobre ciertas texturas como zacate y arena (1,2,10)

- Se concentran adecuadamente solo cuando el ambiente está libre de distracciones sensoriales (1,2,10)

- Perciben el dolor de forma aumentada (1,2,10)


Características de los niños altamente sensibles que no siempre están presentes en defensa táctil

Las siguientes características están documentadas en niños con alta sensibilidad1,10, pero no son comúnmente relacionadas en los niños con defensa táctil:

- Parece que procesa toda la información de manera exhaustiva (1,10)

- Tiende a hacer preguntas más profundas de lo usual para la edad (1,10)

- Son más intuitivos y a veces parece que pueden leer la mente de otras personas (1,10)

- Son perfeccionistas y a veces se frustran de sobremanera cuando algo les sale mal (1,10)

- Conforme van creciendo se hacen muy conscientes de sus propios procesos mentales (1,10)

- Tienen una excelente memoria semántica y episódica (1,10)

- Pueden detectar pequeñas sutilezas, errores o cambios en los patrones (1,10)

- Propensos a la sobreestimulación y a los desbordes emocionales (1,10)

- Son muy apegados a su familia y a las personas con quienes comúnmente interactúan (1,10)

- Tiene altas capacidades creativas (1,10)

- Requiere momentos de quietud, calma y equilibrio emocional especialmente luego de periodos de alta interacción social o sensorial (1,10)

- Mucho más propenso a desbordes emocionales cuando está cansado, asustado, hambriento o estresado (1,10)


Identificación de casos 

La clave para identificar los casos de alta sensibilidad no es la presencia de una sola característica(1,10). Muchos niños, independientemente de sus características sensoriales, pueden sentir incomodidad al cortarse el pelo o parecer más intuitivos que el resto. Es el conjunto de características lo que permite la identificación de los niños altamente sensibles (1,10). Otro aspecto para considerar es que algunas investigaciones apuntan a que la defensa táctil y alta sensibilidad tienen un componente hereditario importante (1,2,10) y están considerablemente influenciadas por los primeros años de vida (1,2).

Las investigaciones indican que los niños altamente sensibles son más propensos a la ansiedad y la depresión (1,10). Precisamente por esta la correlación que existe con emociones negativas(1), así como aspectos particulares de su conducta(1) y adaptación a ambientes nuevos(1), es que se recomienda tener apoyo profesional para educar a la familia y ayudar al niño durante su desarrollo.


Condiciones Asociadas

Varios investigadores señalan que el déficit atencional y los trastornos de hiperreactividad sensorial se traslapan (2,4). Más allá de eso, es un factor que predispone tono emocional irregular, necesidad extrema de espacio personal y afectación en el cuidado personal (excesivo o muy poco) (2) que incluso afectar las relaciones íntimas e interpersonales (1,2,10). Todo profesional que sospeche que un niño tiene déficit atencional, debería referir a un especialista en integración sensorial con el objetivo de entender mejor los factores asociados y así brindar un tratamiento más integral de la condición, especialmente cuando el niño tiene características de alta sensibilidad.

La ansiedad es tanto una causa como una consecuencia de la alta sensibilidad (1,10), un patrón que se menciona también en la defensa táctil (2). Lo niños se ven obligados de manera brusca a adaptarse a un ambiente cargado de estímulos (1,2,10), lo cual puede provocar que el niño esté crónicamente controlado por un sistema de protección y defensa. Si el niño restringe sus oportunidades para explorar el entorno, esto puede provocar una alteración en la percepción(1,2,10), el desarrollo motor(2) y el desarrollo emocional(1).

La relación entre niños con defensa táctil que son muy emocionales(2) y los niños altamente sensibles que tienen características de defensa táctil(1,10) es la principal razón por la cual se mencionan juntas en la literatura y en este documento. En términos de apoyo a las familias y las instituciones educativas, siempre se les explica a los encargados que los con estas características mostrarán reacciones emocionales aumentadas (1,2,10). Esto significa que sentirán mucho más enojo y frustración que otros niños, sus niveles de tristeza serán mayores, pero también serán mucho más empáticos, cariñosos, amorosos y conscientes de las emociones de los demás(1,10). Aunque toman más tiempo que otros niños en adquirir la confianza necesaria para socializar, son capaces de lograrlo y adaptarse sin problema.

Los niños altamente sensibles, al igual que los niños con defensa táctil, tienden a ser muy selectivos con la comida(1,2,10). Esta es una considerable causa de angustia y preocupación entre los padres/encargados (1) y es normalmente el motivo de consulta que los lleva a descubrirlas características sensoriales del niño. En este caso la selectividad alimentaria es el resultado de la percepción, sin modulación adecuada, de las texturas alimentarias. Los niños son tan sensibles a las texturas, que diferencias casi imperceptibles en sus características puede provocar que el niño sienta aversión o incluso asco al momento de tocarlos o llevárselos a la boca. Al ser tan selectivos para comer, puede haber alteraciones en la nutrición, crecimiento, interacción social e incluso rendimiento escolar. Cabe destacar que las características sensoriales no son la única causa que un niño sea selectivo para comer.

Varios investigadores señalan que el déficit atencional y los trastornos de hiperreactividad sensorial se traslapan (2,4). Más allá de eso, es un factor que predispone tono emocional irregular, necesidad extrema de espacio personal y afectación en el cuidado personal (excesivo o muy poco) (2) que incluso afectar las relaciones íntimas e interpersonales (1,2,10). Todo profesional que sospeche que un niño tiene déficit atencional, debería referir a un especialista en integración sensorial con el objetivo de entender mejor los factores asociados y así brindar un tratamiento más integral de la condición, especialmente cuando el niño tiene características de alta sensibilidad.

La ansiedad es tanto una causa como una consecuencia de la alta sensibilidad (1,10), un patrón que se menciona también en la defensa táctil (2). Lo niños se ven obligados de manera brusca a adaptarse a un ambiente cargado de estímulos (1,2,10), lo cual puede provocar que el niño esté crónicamente controlado por un sistema de protección y defensa. Si el niño restringe sus oportunidades para explorar el entorno, esto puede provocar una alteración en la percepción(1,2,10), el desarrollo motor(2) y el desarrollo emocional(1).

La relación entre niños con defensa táctil que son muy emocionales(2) y los niños altamente sensibles que tienen características de defensa táctil(1,10) es la principal razón por la cual se mencionan juntas en la literatura y en este documento. En términos de apoyo a las familias y las instituciones educativas, siempre se les explica a los encargados que los con estas características mostrarán reacciones emocionales aumentadas (1,2,10). Esto significa que sentirán mucho más enojo y frustración que otros niños, sus niveles de tristeza serán mayores, pero también serán mucho más empáticos, cariñosos, amorosos y conscientes de las emociones de los demás(1,10). Aunque toman más tiempo que otros niños en adquirir la confianza necesaria para socializar, son capaces de lograrlo y adaptarse sin problema.

Los niños altamente sensibles, al igual que los niños con defensa táctil, tienden a ser muy selectivos con la comida(1,2,10). Esta es una considerable causa de angustia y preocupación entre los padres/encargados 1 y es normalmente el motivo de consulta que los lleva a descubrirlas características sensoriales del niño. En este caso la selectividad alimentaria es el resultado de la percepción, sin modulación adecuada, de las texturas alimentarias. Los niños son tan sensibles a las texturas, que diferencias casi imperceptibles en sus características puede provocar que el niño sienta aversión o incluso asco al momento de tocarlos o llevárselos a la boca. Al ser tan selectivos para comer, puede haber alteraciones en la nutrición, crecimiento, interacción social e incluso rendimiento escolar. Cabe destacar que las características sensoriales no son la única causa que un niño sea selectivo para comer y es muy importante evaluar otras causas fisiológicas, oromotores y conductuales/ambientales.


Consideraciones finales

Los niños altamente sensibles son personas empáticas, cariñosas y muy inteligentes. Pero a la vez pueden percibirse como tímidos, retadores, consentidos y temerosos. Sus características de personalidad son ventajas y desventajas a la vez, dependiendo de la forma en que reaccionen los adultos alrededor del niño. La concientización respecto a sus características sensoriales y la educación a la población sobre sus habilidades y retos hace una gran diferencia en su calidad de vida. Si su niño presenta características de alta sensibilidad, es importante que sea evaluado y asesorado por un terapeuta especialista en integración sensorial con experiencia en el tratamiento de niños altamente sensibles.


Referencias

1. Aron E. The highly sensitive child. Harmony Books, First Edition. USA. 2002.

2. Bundy A, Lane S. Sensory Integration. Theory and Practice. Third Edition. F.A. Davis Company. USA. 2020.

3. Chen, Y.-C.; Tsai,W.-H.; Ho, C.-H.;Wang, H.-W.;Wang, L.-W.; Wang, L.-Y.;Wang, H.-H.; Hwang, Y.-S. Atypical Sensory

Processing and Its Correlation with Behavioral Problems in Late Preterm Children at Age Two. Int. J. Environ. Res. Public Health

2021, 18, 6438. https://doi.org/10.3390/ijerph18126438

4. Delgado-Lobete L, Pértega-Díaz S, Santos-Del-Riego S, Montes-Montes R. Sensory processing patterns in developmental

coordination disorder, attention deficit hyperactivity disorder and typical development. Res Dev Disabil. 2020 May;100:103608. doi:

10.1016/j.ridd.2020.103608. Epub 2020 Feb 19. PMID: 32087509

5. Freund-Azaria A, Bart O, Regev R, Bar-Shalita T. Does infant sensory responsiveness explain exclusive breastfeeding 6 months

after birth?—a cohort prospective study. Transl Pediatr 2023;12(6):1063-1075. doi: 10.21037/tp-22-596

6. Jorquera-Cabrera S, Romero-Ayuso D, Rodriguez-Gil G, Triviño-Juárez JM. Assessment of Sensory Processing Characteristics

in Children between 3 and 11 Years Old: A Systematic Review. Front Pediatr. 2017 Mar 30;5:57. doi: 10.3389/fped.2017.00057.

Erratum in: Front Pediatr. 2017 Dec 12;5:266. PMID: 28424762; PMCID: PMC5371598.

7. Lane S, Mailloux Z, Schoen S, Bundy A, May-Benson T, Parham D, Smith Roley S, Schaaf R. (2019). Neural Foundations of

Ayres Sensory Integration. Brain Sci. 2019, 9, 153; doi:10.3390/brainsci9070153

8. Machado ACCP, Oliveira SR, Magalhães LC, Miranda DM, Bouzada MCF. Sensory Processing during childhood in preterm

infants: A systematic Review. S Rev Paul Pediatr. 2017 Jan-Mar;35(1):92-101. doi: 10.1590/1984-0462/;2017;35;1;00008. Epub

2017 Feb 20. PMID: 28977307; PMCID: PMC5417800.

9. Mulligan S, Douglas S and Armstrong C (2021) Characteristics of Idiopathic Sensory Processing Disorder in Young Children.

Front. Integr. Neurosci. 15:647928. doi: 10.3389/fnint.2021.647928

10. Perona U. Niños Altamente Sensibles. Editorial Almuzara S.L. España. 2021

11. Vega J, Suazo I. El Tacto: Tocar y Sentir. Primera Edición. RiL Editores. Universidad Autonoma de Chile. 2021.




Por qué la incertidumbre en los niños es tan dañina?

 Hace unos meses hablaba con un psicólogo muy bueno, que me decía que una cantidad considerable de problemas psicológicos y emocionales prov...