Nuevamente hablamos de una consulta que hacen los padres y madres mucho durante las sesiones. El manejo de los límites es un tema complejo, depende muchísimo de la edad y de la dinámica familiar. Uno de los aspectos más importantes a tomar en cuenta es que usualmente conviven con el niño diferentes adultos con visiones muy distintas de lo que significa la disciplina, el respeto y la autoridad.
El niño no está constantemente probando los límites porque sea un niño malo o malcriado. Simplemente está siendo humano. Todos nosotros de vez en cuando revisamos si los límites siguen estando ahí. Vea a la gente haciendo fila, esperando un trámite del gobierno o manejando en una autopista. Hay reglas que conciente o inconcientemente desea esquivar. Incluso cuando pensamos en innovación tecnológica, casi siempre cuando alguien dice que algo no se puede, es cuando nuestra naturaleza humana nos invita a esforzarnos más. Por eso inventamos el aeroplano, por eso llegamos a la Luna.
Ahora que entendemos que es parte de su naturaleza y que a lo largo de su vida pasará constantemente probando límites, podemos brindar algunas sugerencias que usualmente brindamos a los padres y madres de familia:
Establecer los límites en familia
Posiblemente uno de los pasos más difíciles, pues requiere que todos los adultos que conviven con el niño estén de acuerdo sobre cuales límites son no negociables. En la práctica profesional usualmente sugerimos establecer 3, pues en los niños pequeños usualmente es dificil hacer que recuerden toda la constitución política. Casi siempre mencionan "no maltratar a otras personas", "no gritar", o "no tirar las cosas", pero hay que tomar en cuenta que para cada familia las reglas serán diferentes. Lo importante acá es que haya concenso. No puede ser que para algún miembro de la familia haya un límite de no comer en la sala y que venga otro miembro de la familia y se lo permita, pues en el cerebro inmaduro del niño será muy dificil de entender esa limitación.
Enforzar el límite físicamente pero no de forma violenta
Cuando las familias me preguntan como se limita físicamente algo siempre les menciono los cuchillos. En los años que tengo de ejercer, nunca he escuchado de un niño que juegue con cuchillos afilados. Por qué? porque se mantienen lejos de su alcance, en un lugar seguro y todos los adultos están siempre pendientes que no pueda accederlos. Esa es la idea. Si el niño no tiene permitido usar la Tablet luego de las 6pm, pues la familia debe hacer el esfuerzo de ponerla fuera de alcance hasta que el niño haya entendido bien la regla. Claro aún y cuando ya comprendió la regla, puede ser que semanas o meses después tome la tablet fuera de horario. Bueno, pues en ese caso se vuelve a poner fuera de alcance para recordarle nuevamente cuál es el límite. De cierta forma es la misma regla que aplicamos al momento de vestirlos (quieran o no deben salir con su ropa puesta), cuando los vemos con algo peligroso (como cuchillos o fósforos), o cuando los vamos a montar al carro (quieran o no, tienen que ir en la silla de seguridad). Los niños comprenden y se adapta a los límites, pero en las primeras ocaciones hay que "obligarlos". Nunca faltan los adultos que nos preguntan si es conveniente hacer un castigo físico y no siguen la limitación. Por ejemplo, pegarles en la mano si tocan la Tablet. Bueno, los psicólogos pueden dar más detalles de esto, pero la violencia aunque parece efectiva en el momento, tiene repercusiones más adelante. Aún y los adultos que dicen "a mi me pegaron y todo salió bien" usualmente luego de revisiones exhaustivas de su estado emocional, manejo de la frustración, autoestima, etc. se pueden observar secuelas importantes. En ningún caso recomendamos ningún tipo de violencia, pero sí apartar al niño y retirar el objeto si es necesario.
No violencia pero sí firmeza y consistencia
Si no usamos la violencia como es que el niño va a entender el límite? pues con mucha paciencia y consistencia. Los seres humanos aprendemos muy rápido cuando hay dolor, pocos niños meten un tenedor en un tomacorriente más de una vez. Sin embargo, el aprendizaje basado en violencia o dolor tiene muchas secuelas negativas. Entonces no queda de otra que tener paciencia y cada vez que el niño trate de evitar un límite, de forma tranquila pero firme, recordarle que eso no es permitido. Esto va a requerir muchas horas y muchas repeticiones, pero como hemos indicado anteriormente, va a brindar resultados si mantenemos la consistencia en nuestras acciones.
Vigilar emociones de los adultos
Cuesta mucho mantener la calma cuando un niño nos grita o nos golpea. Especialmente porque cuando éramos niños, a nosotros nos criaban con violencia física o verbal. Los niños se desbordan por muchas razones y en muchas ocasiones su sistema de defensa buscará el ataque. Primero que todo es mantener la calma, pues si el adulto se desborda también el proceso va a prolongarse por mucho más tiempo. Segundo, recordarle al niño el límite con la menor cantidad de palabras "eso no me gusta", "no le pegamos a la gente" y dependiendo de la edad, una consecuencia para esa acción. Por ejemplo, si un bebé de 10 meses golpea a un adulto, solo es necesario ponerlo por algunos segundos en el suelo o en la cuna para que entienda que eso no es correcto. Para nada recomendamos hacer un tiempo fuera o dejarlo ahí solo a que llore o se enoje, es importante quedarnos cerca, pero no permitirle que nos agreda de ninguna manera. El secreto? mantenernos nosotros tranquilos y explicar con palabras firmes las cosas que no nos gustan o que no están permitidas.
Hasta donde sea posible brindar el ejemplo
Si no queremos que coma dulces antes de almorzar, es importante hacerlo nosotros. Si queremos que se lave los dientes antes de dormir, también es importante que nos vea a nosotros hacerlo. Siempre que sea posible mostrar el límite mediante ejemplo, el niño lo va a entender mejor. Esto no siempre es posible, nuevamente con el ejemplo de los cuchillos, el adulto debe cocinar, sin embargo de cierta manera le enseñamos con el tiempo el mecanismo seguro para hacerlo. Manejar un automovil es el mismo ejemplo, o salir a la calle sin supervisión. Son cosas que dependen de la edad. Pero al menos cuando está pequeño, siempre será valioso no gritarle, no pegarle, no golpear objetos, no comer en la sala si es que queremos que el niño haga el esfuerzo por manener ese límite.
Conclusión: es paciencia
Hoy en día se requiere paciencia para criar un niño, pero cientos de familias que han llegado a la clínica me han demostrado que si es posible educar a un niño con respeto y amor. Se requiere paciencia para mentener los límites, se requiere amor para no gritar o pegar y se requiere autocontrol para alejarlo o quitarle el objeto si no está siguiendo el límite. Obviamente el niño se va a enojar y podrá pasar desregulado por un rato, pero conforme pasen los días, las semanas o los meses, podrá entender mejor las reglas del juego. Los límties son importantes y si por alguna razón están teniendo problemas para definirlos o enforzarlos, el profesional adecuado siempre podrá apoyarlos en el proceso